PERSONAJES INEXISTENTES (IV)


“Si realmente las rubias son tontas, ¿se convierten en inteligentes con un tinte de castaño claro de L´Oreal? Este hecho abre caminos de investigación insospechados.

Briton Blondy (1915 – 1997) Neurólogo y estilista en ratos libres.

Blondy nace en el condado de Exeter un caluroso día de julio de 1915. Fue el segundo hijo de una estirpe con rancio abolengo de  criadores de avutardas destinadas para peleas de avutardas. Ya se menciona al primer Blondy criador en las Crónicas de las costumbres y holganzas en la Campiña Inglesa que en el siglo XVI escribió Sir Vasheuste Mismo.

 

 

Su padre, William Blondy criador y veterinario especializado en aves de corral, fue el primero en influir en el joven Briton y le aficionó desde muy temprana edad a la observación y reflexión científica. Cursa estudios primarios a la vez que ayuda en el negocio familiar.

En 1935 se matricula enla Facultadde Medicina Veterinaria de Cambridge, con la intención de seguir los pasos paternos. Pero en segundo curso, cuando cuenta con veintidós años, se siente atraído por los novedosos estudios y teorías del psicoanálisis y de la inteligencia humana. Decide por ello abandonarla Facultadde Veterinaria y matricularse en la de Medicina, con gran disgusto para su padre.

Corre el año 1937. La radio es el ama del entretenimiento de masas y con ello, los espectáculos y deportes populares pierden adeptos. Ello incluye a las peleas de avutardas, que eran de una pesadez y aburrimiento extremo. La economía familiar se tambalea y por fin, en 1939, los Blondy echan el cierre a tal actividad. Las penurias económicas repercuten en los estudios del muchacho. Gracias a una beca deportiva, pues destaca en críquet galés, una modalidad autóctona que en vez de jugarse en un campo de hierba y con  un bate, se golpea con un remo y se desarrolla encima de gabarras, logra costear el último año de carrera.

Briton termina sus estudios ese año pero es movilizado. Sirve en el tercer regimiento de infantería acorazada como ayudante médico. Terminada la guerra, de regreso a su Exeter natal, entra a trabajar en el Franklyn Community Hospital, en el pabellón de neurología y psiquiatría donde desarrolla su tesis doctoral, fruto de sus observaciones en los hospitales de campaña en los años anteriores. Briton defiende la teoría de que el fenotipo del individuo marca la capacidad intelectual de este. Esta afirmación la realiza por sus innumerables notas tomadas como médico militar.

Blondy mantiene que los rubios y castaños de pelo lacio están más capacitados para trabajos espaciales y resuelven mejor los problemas de volúmenes. Mientras que los que tienen el mismo color de pelo, pero si este es encrespado, son más duchos para resolver problemas intelectuales abstractos. Por el contrario, los individuos de pelo negro, sea este lacio o rizado, están especialmente dotados para solucionar cuestiones de lógica y del lenguaje.

La tesis se publica en 1948 con el título:

Sinopsis neuronales y vellosidad capilar. Interacciones ambientales y fenotipo.

Recibe su doctorado con la nota de sobresaliente cum lauden y su trabajo es publicado en la prestigiosa revista HAIR AND INTELLIGENCE. Causa asombro entre la comunidad científica sus audaces conclusiones y en 1951 recibe una oferta dela Universidadde Wisconsin para ocupar la cátedra de neurología y tintes.

Con treinta y seis años Blondy se traslada a los EEUU. Continúa sus investigaciones, esta vez con los pelirrojos, obteniendo vagos resultados en sus conclusiones científicas. Por esa fecha, conoce a Margaret Rose Harrison en un congreso de estilistas y peluqueros. Ella es dueña de una franquicia dedicada a la fabricación de productos para el cuidado del cabello de procedencia vegetal. Fue un flechazo en toda regla y a los tres meses contraen matrimonio.

El tándem Blondy – Harrison conseguiría grandes resultados en el futuro.

Fue Margaret Rose la que le indujo a indagar en los efectos de las mechas con reflejos y su repercusión en la producción de endorfinas cerebrales.

En 1955 publican conjuntamente el trabajo TINTES SIN AMONIACO, MECHAS Y ENDORFINAS, donde demuestran que, se produce  más cantidad de estas hormonas, en los individuos tratados con tinturas capilares vegetales que en aquellas de fabricación sintética.

Como corolario de esta tesis, a su vez ponen de manifiesto que individuos felices son más capaces intelectualmente que aquellos más taciturnos.

Al principio de la década de los 60, ponen en marcha otra línea de investigación. Consiguen demostrar que los pelos “a lo afro”, producen un retraso en el aprendizaje del sujeto que lo luce. Lo achacan al peso de la cabellera, pero no obtiene resultados concluyentes.

También de esta época salen a la luz otros de sus  trabajos como Rulos y Neurotransmisores: A la genialidad por el rizo inducido. Este artículo sale del ámbito académico y cala en la opinión pública como trabajo de divulgación científica y les proporciona una popularidad entre la gente corriente. Tal hecho hace que la cadena de televisión CBS les ofrezca un programa quincenal para acercar la ciencia al hombre de a pie.

Durante la década de los 70 del siglo XX, Blondy se interesa por la alopecia genética.

Tras varios años de pruebas de laboratorio con cientos de voluntarios sus resultados fueron revolucionarios: De los trescientos individuos testados, cien fueron tratados con peluquines de pelo natural, otros cien, con peluquines de pelo sintético y los restantes, con sombreritos de papel como efecto placebo.

Llegó a la resolución con sus pruebas empíricas, que aquellos que tuvieron el cráneo tapado con pelucas de pelo natural resolvían con mayor rapidez las pruebas de inteligencia del instituto MENSA que los otros dos grupos.

De estas exploraciones y de sus conclusiones saldría otra de sus brillantes publicaciones: CALOR NATURAL, AUTOESTIMA Y LUCIDEZ MENTAL.

 

Con sesenta y cinco años, Briton deja su trabajo académico y se dedica, junto a su esposa a dar conferencias y al asesoramiento técnico. Entre los aconsejados se encuentra el conocido estilista español Llongueras.

En 1989 recibe el prestigioso premio LE SCIENCIE ET PEIGNE, de la academia francesa de Neurocirugía Aplicada.

Y dos años más tarde, la reina Isabel II le nombra caballero dela Ordendel Imperio Británico.

 

Fallece en 1995 de un ataque de seborrea aguda.

 

Briton creó escuela y dejó varias líneas de investigación abiertas tras su muerte, que sus discípulos han seguido. Sirva como ejemplo la del efecto de uso de la gomina en el genoma humano y otra más audaz y que en la actualidad no se ha cerrado aún, que es la raya en medio y su impacto en el cortex cerebral.

 

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a PERSONAJES INEXISTENTES (IV)

  1. Tan enjundiosos estudios es natural que le provocasen al prohombre una muerte tan especialmente lamentable, ¡descanse en paz!
    En su línea, señora escritora, imagino que los relatos restantes que vayan a componer el libro serán de tal guisa y seguro que gusta.
    Un cordial saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s